18 noviembre, 2011

Conflictos de voluntad

caras espejo

Debido a nuestro paradójico ''instinto de intromisión'',pensamos que hay cosas naturales en las que debemos intervenir.Por algún motivo creemos que somos más capaces que la misma naturaleza.

Al nacer nuestro hijos,nuestro instinto paterno nos ''obliga'' a sobreprotegerlos.El egoísmo,a pretender hacerlos una copia de lo que nos habría gustado ser y a enseñarles,aún sin saber.
Esto como todo,tiene un origen.Quizá sea la razón que explica porqué durante cientos de siglos la historia se repite una y otra vez.

Recientemente he visto en grandes obras,atisbos de la idea de la que hablo.
'El club de la lucha',un film excelente donde se aprecia claramente el conflicto interno de una persona en cierto modo ''demente'',pero cuerda al mismo tiempo.Un conflicto que día a día nos afecta a todos.

eduard norton brad pitt

Coelho también habla de ello,'la figura del otro', en una de sus obras.Y por último Sigmund Freud en su extraordinaria teoría del psicoanálisis da un enfoque científico a esa confrontación interna que se produce en nosotros,al asignar a nuestra mente tres partes: El yo,el ello y el superyó.Usaré términos freudianos para explicar mi visión al respecto:

A lo largo de la vida tomamos múltiples decisiones y hay una sencilla razón que explica porqué nos cuesta tanto decidir.Esa base es que no somos solo uno,sino tres (por ahora).Es como si en nuestro interior se librase constantemente una discusión sin fin.Un conflicto de voluntad.

grito

A mi parecer,el problema principal radica en el superyó.Que es una parte adquirida,de nosotros.Un compendio de normas,reglas y directrices asimiladas mediante la ''educación'' que se convierten en un único ente juzgador.
El superyó crea represión.Y al ejercerla,reduce al máximo el 'ello',que es nuestra parte instintiva.
Ese exceso de represión,tarde o temprano se libera por la fuerza.Como una manada de bueyes en estampida.Acarreando todo tipo de desordenes psicológicos.
Sin la acción del superyó,el ello sería una parte más de nosotros,en perfecta sincronía con el yo.

La simple existencia del superyó causa un desorden psicológico principal presente en todos nosotros en mayor o menor medida.El síndrome del conflicto interno.


angel demonio

4 comentarios:

  1. Hola Uss!!
    Es una entrada realmente interesante porque estoy segura que a más de uno nos pasa el tener la sensación de que dentro nuestra no hay una única persona sino varias: la social (creada artificialmente), la que nos creemos ser y la que somos.
    Por eso, gente aparentemente entendida en el tema, aconseja buscar ya aceptar al verdadero yo que las unifica a todas sin matices.
    Besotes.

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  2. Hola Susana
    Pues efectivamente,eso es exactamente lo que hay que hacer.Hay una segunda parte,que publicaré muy pronto.
    Un saludo!

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  3. Gracias, me alegra que te haya gustado.

    Saludos

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