04 diciembre, 2011

Violencia y fútbol

estadio

Hacía mucho que no vivía una mañana de domingo tan intensa.

Durante un partido de juveniles,esa franja de edad en la que descubren su fuerza
y se convierten casi todos en gorilas descerebrados,me he visto obligado a expulsar a uno de ellos,que en consecuencia decidió que lo más inteligente que podía hacer en ese momento no era en absoluto aceptarlo y marcharse,sino amenazarme con esperarme fuera para darme una paliza.

futbol

''Temblando de miedo'' al terminar el encuentro,tras cumplimentar las amonestaciones y expulsiones que hubieron durante el partido y ducharme,me puse los auriculares,cogí mi bolsa de deporte y salí tranquilamente del vestuario.

Estos jugadores son por regla general unos bocazas,por lo que no supuse que al salir estaría ahí.De hecho así fue,salí y no vi a nadie.Caminé unos 20 metros cuando escuché como alguien gritaba.Me giré,y sorprendentemente ahí estaba él,con su padre gritandome como un poseso que le esperara ahí.

simio

No iba a permitir que me golpeara por la espalda mientras caminaba,así que dejé la bolsa en el suelo y con toda la calma del mundo me dispuse a esperarle.Supongo que no era lo que él esperaba,porque se cabreó aún más y empezó a correr como loco hacía mí.
Por suerte para él,a unos metros para llegar a mi posición,sus propios compañeros lo agarraron.

Es cierto lo que dicen,'el diablo sabe más por viejo que por diablo'.Pues le vencí con el simple uso de las palabras.Hacia su padre claro,pues él no atendía a razones,ya que seguía tratando de zafarse para golpearme.
Tras escucharme,su padre,cuya intención inicial era unirse a la ''pelea'',fue quien se lo llevó a regañadientes.

futbolero

Unos años antes,teniendo en cuenta todo lo que me había dicho,habría corrido a patearle el culo sin pensármelo dos veces.Es sorprendente como en algunos casos,el tiempo convierte la violencia en serenidad e inteligencia.

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