19 febrero, 2013

The Bartender

lounge bar

El buen barman es un tipo interesante. Es un experto, un artista. Generalmente es un oficio vocacional, pues es casi un arte. El arte de embriagar con estilo. Porque un buen bartender no te emborracha. Te va embriagando con las más selectas mezclas fruto de su imaginación y de la de otros bartenders antes que él.


El barman es versado, con múltiples temas de conversación. Está al día en la crónica social y es capaz de mantener prácticamente cualquier tipo de conversación. Pero sobre todo es muy bueno escuchando. La gente necesita liberarse de sus pensamientos. A todos nos gusta hablar de nosotros mismos, así que se agradece cuando alguien está dispuesto a oír lo que tengamos que decir.
Todos conocemos la escena hollywoodiense en la que mientras el camarero da brillo a las copas, un hombre tomándose un whisky en la barra, le cuenta sus penas. Todo un tópico, pero muy cierto.

Tras la barra uno aprende muchas cosas. En mi caso, en la de un hotel urbano con mucha clase.
A diario se realizan desde reuniones de negocios y entrevistas de trabajo a conversaciones tanto banales como profundas de las altas esferas de nuestra sociedad. Y si uno está atento, hay mucho que aprender. Comportamientos, ademanes y actitudes que pueden ayudarte a la hora de expresar y convencer, oratoria en su conjunto. Conocimientos varios sobre múltiples sectores de los negocios, pero sobre todo, uno aprende a distinguir a las personas.

Todo esto entre cocktails, gin tónics premium, cafés y refrescos. Porque tarde o temprano, todos necesitamos beber.

cocktails

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