26 marzo, 2015

Tragedia Germanwings 4U9525


restos del vuelo accidentado

A estas alturas todos hemos tenido noticias sobre la trágica pérdida de 150 almas en el terrible accidente aéreo de hace un par de días.

Se me hace difícil creer por mi fe natural en las personas que alguien en su sano juicio, que sacrifica todo lo que hay que sacrificar para llegar a ser piloto de transporte en una linea aérea decida sin más estrellar con sus propias manos un avión con mujeres, niños, bebés, jóvenes, recién casados, padres de familia... a bordo.

Cada día practicamos ejercicios de confianza al apagar de algún modo nuestro mecanismo instintivo de seguridad y supervivencia, poniendo nuestras vidas en manos de todo tipo de pilotos y chóferes: de motos, coches y metros, de trenes y de aviones. Me pregunto cómo puede alguien romper ese acuerdo tácito para la seguridad general.

Hace apenas unos minutos el responsable de Lufthanasa, Carsten Spohr, ha dado la cara, como corresponde en una situación como esta, con total transparencia. Dándonos en rueda de prensa todos los datos de que dispone y apoyando tanto económica como moralmente a los familiares de los fallecidos.

carsten spohr

Las pruebas indican que el copiloto, durante la breve ausencia para ir al baño del comandante, bloqueó el acceso a la cabina de mando e inició voluntariamente el descenso del aparato desoyendo las llamadas de los controladores aéreos y del piloto que aporreaba la puerta a su regreso. Los pasajeros no supieron lo que sucedía hasta segundos antes del impacto, cuando vieron las montañas desde las ventanas. La muerte fue inmediata.

Soy incapaz de asimilar tal despropósito. Siempre pensé que la decisión de reducir de 3 a 2 el número de pilotos en un avión fue un error. Las 150 a 300 personas que puede transportar un avión son demasiadas vidas para depender solo de dos personas, pero evidentemente esto no es responsabilidad de una compañía aérea, sino de las autoridades pertinentes.

Antes eran 3 los pilotos en la cabina de mando, un piloto, su copiloto y un ingeniero de vuelo, que era el encargado de los cálculos, el control de los motores y los instrumentos. Es evidente que el avance de la tecnología permitió la toma de esta decisión, ¿pero qué hay de la seguridad? Quizá deberíamos plantear la posibilidad de instaurar la figura de un piloto de guardia a bordo.

Mis más sentido pésame a todos los familiares y amigos.

helicoptero de busqueda


Seguir leyendo

16 marzo, 2015

El Alma del Viajero


viajero

Estuvo bien volver a casa. A la familia y a los amigos, a la zona de confort. Pero al final, el camino siempre me reclama. Soy un nómada, algo me impide quedarme quieto cuando creo que un lugar me ha regalado ya toda la experiencia que podía ofrecerme.

Llegó la nochevieja y con ella me pregunté qué pretendía sacar del 2015, pero no extraje nada en claro, estaba seco como las hojas del ciprés en otoño. La noche anterior había sido memorable, y para ser franco, temía al nuevo año. Lo veía aburrido, lánguido y sin color, las perspectivas no eran más que tristes tonos de gris; no buscaba el arcoiris, pero algo de magia nunca viene mal.

Cuando las cosas están raras mi estómago se resiente, es algo primitivo, biliar, una extraña sensación. Las entrañas se revuelven para indicarme un nuevo rumbo, un objetivo, una nueva meta que active mis neuronas como enciende una llave el complejo sistema de un automóvil moderno. Activados los músculos que amablemente me han llevado siempre de un lugar a otro sin cobrarme por transporte, salí a pasear, para que quizá algo de aire fresco diera entrada a nuevos destellos e ideas en mi mente entonces aburrida.

Lo vi claro: "mi nuevo objetivo es viajar, viajar por todo el mundo, siempre lo ha sido." ¿Cómo hacerlo? No tenía la menor idea. "No poseo un pasaporte europeo que me abra las fronteras del mundo libre, soy solo un emigrante bien adaptado al que aún no han otorgado la libertad. Por el momento un ave encerrada en una bonita jaula, que sueña con salir al exterior de su pequeño mundo."

La primera parada fue Madrid, unos meses allí siempre resultan intensos, ya sabéis, es la capital, hogar de Cervantes. A dos pasos el Retiro, un buen lugar para pensar. Madrid, donde la realidad de cada rincón del país se amplifica hasta la saciedad. Hogar de cultos, pero también de estirados, de artistas y rastafaris, donde conviven los ciudadanos de a pie con las 'princesas del pueblo'. También donde 'grandes hermanos' colman el día de trabajadores cansados y adolescentes aún despiertos. Malos ejemplos para nuestros mancebos; donde showmans y personajes van a vivir del cuento, ¿y por qué no? es su momento. Es innegable que Madrid es una ciudad con encanto, con lo bueno y con lo malo. Disfruto visitándola de vez en cuando.

Equis e i motivos me han traído de vuelta a la costa, sin poder hacer nada para evitarlo. Porque la vida es a veces como los muelles, puedes irte lejos, pero cuando la tierra llama, siempre vuelves.

africa y el mundo


Seguir leyendo