08 mayo, 2017

Qué ha sido de mí en el último año


sirena

He estado perdido, desaparecido. He estado desaparecido porque encontré una sirena.
No he escrito, ni he abierto un libro. Ha sido un año intenso, en el que más que nada, he vivido. Escribir es algo que me sale del alma, pero el mundo exterior me ha me han tenido ocupado, retenido. Las palabras e ideas han fluido en torrente contínuo mientras entablaba conversaciones, mientras atendía a los huéspedes de los hoteles, mientras escuchaba atentamente lecciones de historia de un maestro inspirador; todos los artículos pendientes siguen en mi mente, en algún lugar, esperando a ser trasvasados, compartidos. Tantas cosas han sucedido que os contaría con detalle...

No os mentiré, todo es culpa del amor. El amor convirtió a un escritor en un vividor, de sujeto observador a objeto observado. El amor me hizo, teniendo clase al día siguiente, coger un bus a las 3 de la mañana para ir a ver a mi musa, el amor fue la excusa, para encontrarme con mi sirena.
Annika Sirel. Trasgredo los principios del blog al mencionar un nombre real.
Olvido la rigidez de mis convicciones literarias, libero mi mente y abro una puerta a mi alma. Todo por mi dama.

Así es el amor; un torrente de «drogas» de producción propia para autoconsumo.
Una sacudida tal a la mente, que ni los bofetones de una madre; una dosis de energía que cundiría a un obeso para 2 maratones. El amor produce más magia que un cuento de hadas, si yo os contara...

mar translucido

La universidad fue útil y exprimí al máximo la experiencia, incluso aprendí salsa. Terminé con éxito mi primer año de Economía, con grandes resultados, pese a mi "enajenación".

El amor seguía en vena, lo notaba, pero era muy consciente cuando me fui a vivir con ella a un bohemio estudio en Cataluña. Sabía muy bien donde me metía: en aguas desconocidas.
Aprendí, ensayo-error, las relaciones no son nada fáciles, pero es un trabajo que vale la pena si habéis escogido bien. Hay espectro para todo dentro de un hogar; las mejores historias suceden entre sus muros.

Adoptamos a Kiisu y a Liisu, encontramos familia para Miisu.

gatitos

Una mañana me levanté y le dije que íbamos a salir. Que cogiese un bañador. Que saliera con vaqueros y chaqueta, pero que llevase consigo un vestido y tacones; me dejó escogerlo. Cogimos un tren de Tarragona a Salou, y caminamos. Hacía mucho calor. Caminamos hasta el lugar donde nos esperaba un scooter, y nos montamos.
La llevé durante 60 kilómetros entre olivos y viñedos, adentrándonos en las montañas. Y llegamos a este lugar. El pantano de Siurana.

usman en motopantano siurana

 Le dije que más tarde nos bañaríamos, que esa era en realidad, nuestra segunda parada. Tomamos una carretera ascendente por la montaña, subimos y subimos hasta alcanzar unos 750 metros. Llegamos aquí:
castillo de siurana
risco siuranacima siurana

En un antiguo castillo donde hace muchísimo tiempo habitaba una reina mora. En lo más alto del risco, nació en aquel entonces una leyenda, con la muerte de una reina. Le dije que se pusiera el vestido, que tomaríamos unas fotos. Ella regresabaaba a su país en una semana, así que le compré un regalo para que se acordara de mí.

regalo

Empezó a desenvolverlo muy lentamente, así que cuando estaba a punto de terminar, convenientemente me propuse a ayudarla. Con el regalo en mis manos, de algún modo mi rodilla terminó hincada en el suelo y le dije:
— Annika Sirel, will you be my woman, my wife for the rest of our lifes? —
Esta fue la respuesta:

compromiso

Donde terminó el relato de una reina, comenzaba la historia de otra. Y fue así, como me convertí en el hombre más afortunado de todos.

ousmane

ella


El resto es historia:

Tres meses después, sin grandes planes ni previo aviso, decidimos la fecha de un compromiso que hasta entonces no tenía lugar ni momento.
¿La fecha?
– El 1 de Enero
¿Lugar?
– El antiguo observatorio astronómico de Tartu, Estonia.

observatorio tartumomento
ousmane annika
mi sirena








 Nos conocimos en Gandía. De ahí a Valencia; Estocolmo; Tarragona, Málaga; a Siurana y Estonia; así hasta hoy, en Madrid. Un amor nómada, en el que decidimos sentarnos un tiempo, y como los árboles, echar raíces. Con nuevos proyectos y aventuras en mente. Siempre inquietos. La vida en verde.

arbol de la vida


2 comentarios:

  1. Usman, cuánto tiempo!
    No sé si te acordarás de mí, soy Sofía del blog Pienso, luego escribo.
    Veo que no fui la única que se tomó un año sabático en esto de escribir. Hace unos meses volví con las pilas cargadas, y puedo decir que, como tú, muchas cosas pasan en muy poco tiempo.
    Veo que la vida no te va nada mal, me alegro mucho por ti.
    Enhorabuena por la boda, hacéis una pareja preciosa.
    Un abrazo!

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  2. Hola Sofía!

    Sí me acuerdo. Tu blog era de los que más leía en mi último periodo de actividad.
    Estupendo! Qué buena noticia, me pondré al día pronto, con tu blog.

    Muchas gracias! Abrazos!

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